domingo, 23 de junio de 2013

~Cap. 4~ El Festival






-Todos buscamos un lugar en el cual podamos sentirnos seguros. Un lugar que guarde nuestros más profundos secretos,que nos vea crecer con el tiempo. Y yo, lo encontré...  


En el calendario, que se encontraba en el estudio de mi padre, marcaba los días que faltaban con un pequeño dibujo. Esta vez decidí imitar el cielo que aparece en una de las obras que vi hoy con mi madre en la exposición de arte en Londres. Decidí hacerlo pues era de noche y siempre hacía algo con respecto a lo que vivía. Sólo quedaban unos días más...

Mi madre y yo compraríamos un hermoso vestido para el festival. Era una fiesta casual así que no hacía falta tomarnos demasiado tiempo buscando.
Caminábamos tranquilamente observando tiendas mientras comíamos un helado, cuando ahí, a un par de metros más, se encontraba un preciosos vestido. Mi madre dijo que era perfecto para mí, y sin más, entramos.
Louise:- sonriendo al llegar- Clair! que gusto volver a verte.
Mamá: Lo mismo digo- rió- cómo has estado, querida?
Louise: bastante bien. Pero, vaya! - me miró asombrada- acaso eres tú, Melody?
:- sonreí- hola, Louise.
Louise: No puedo creer lo mucho que has crecido. Ese viaje a Italia si que te hizo cambiar.-reímos. Oh, Italia! Mis padres me llevaron a festejar mi octavo cumpleaños ahí y fue lo mejor que me pudo pasar. Habían sido las dos mejores semanas de mi vida- y bueno, que se les ofrece, chicas.
Mamá: El vestido del aparador es hermoso. Podrías mostrarle a Melly uno de su talla?
Louise: por supuesto. Vamos, linda. -me dijo.
Caminamos hacia los vestidos y comenzó a buscar el indicado.Una señora pasó detrás de mí y sonrió.
Señora: Ese vestido es perfecto para ti, querida.
Sonreí y ella continuó buscando atuendos, a pesar de que llevaba consigo una gran pila de trajes en sus manos. Louise  me entregó el vestido y caminé hacia los probadores. No tuve dificultad al ponérmelo y realmente se veía hermoso. Al salir me dirigí a la plataforma que estaba rodeada de espejos y me miré.  
Señora: Lo vez?, tenía razón.- pasó detrás de mí y sonrió. - te vez hermosa.
:-reí- gracias.
Señora: anda, ve a mostrarle a tu madre lo bella que te ves.- dio media vuelta  y volvió a los probadores.
Caminé hacia mi madre que veía un precioso vestido blanco. Me acerqué y la abracé por detrás
Mamá:- me miró-  Oh, te ves hermosa, linda! sin duda, es ideal para ti.- sonrió.
Louise: Estoy de acuerdo contigo.
:-sonrojándome- gracias- miré a mi alrededor intentando encontrar cualquier cosa para desviar la atención de mi.- ese es lindo - le dije a mi madre y sonreí.- deberías probártelo. 
Mamá: Oh, no. Sólo veníamos a...
:- aun así, creo que deberías buscar uno. - sonreí.
Mamá:- indecisa- no lo sé.
Louise: Vamos, Clair. Tengo el perfecto para ti.
La arrastró por toda la tienda, mirando y entregando vestidos, fue hasta los probadores con 6 atuendos diferentes. Me sonrió como una niña pequeña y yo le devolví el gesto con una mirada que decía "anda, toma tu tiempo", mientras reía ligeramente. Cuando entró yo suspiré y comencé a mirar bolsos que estaban en un aparador.
X: ya no, por favor, tía Mimi!- dijo un niño mientras, sentado en los pequeños sofás blancos, cubría su rostro con ambas manos y apoyaba sus codos en sus piernas.
Señora: Una mujer siempre debe vestir elegante, y para eso se necesita tiempo, querido.- decía apurada y regresaba a los probadores.
Esa señora era la misma que me había elogiado por mi vestido. Mimi. La respuesta que le dio a aquel niño se me hizo bastante razonable, pero él parecía no entenderlo. Era lógico, los hombres no comprendían la mentalidad femenina.
Señor: Ella tiene razón - sonrió. Esa mirada la he visto antes. Es la misma con la que mi padre mira a mamá. Él debía de ser el esposo de Mimi.- pero aún así, sigue sin gustarme esto de las compras.- hizo una mueca de lo más graciosa y no pude evitar reír leve. Me miró.- oh, veo que no somos los únicos que están obligados a esperar- rió- a ti también te torturan, pequeña?- negué con mi cabeza- bueno, entonces, que te parece si vienes acá y nos explicas que hacer para no aburrirnos.- señaló el lugar vacío al lado del niño. 
Me acerqué con paso seguro y me senté.
:- no es nada aburrido... para mí- reí y el señor sonrió. 
Niño: tío George, por qué simplemente no vamos por un helado?- dijo suplicante- te aseguro que cuando regresemos ella todavía no saldrá de ahí-.replicó malhumorado y señaló con su cabeza la entrada por la que habían pasado mi madre y la señora Mimi.Él parecía incómodo con mi presencia, y no pude evitar sentirme mal.
Señor: Podríamos hacerlo pero... te imaginas como se pondría?- dijo preocupado y aquel niño abrió los ojos con temor. Yo sólo quedé en silencio atemorizada.- que les parece si les muestro algo?- dijo con un brillo en la mirada. Sólo asentimos.
Llevó su mano al bolso de su pantalón y sacó un pequeño objeto. Al principio no estaba segura de que era pero, cuando abrió su mano, pude ver que se trataba de una armónica. Mi padre y yo habíamos jugado un par de veces con ella. Eso me hizo reír.
Señor: sabes tocarla, pequeña?- asentí nerviosa.- por qué no nos muestras un poco?- sonrió y me extendió la armónica.
La tomé, respiré profundo y comencé a tocar aquella melodía que había improvisado con mi padre. Recuerdo aún ese día, sentados en la mesa del jardín un día soleado con pastelillos y té, uno de los mejores recuerdos. Al finalizar reí un poco y se la devolví. Aquel niño me miró con intriga y yo sólo pude mirarlo.
Señor: vaya! eres talentosa.- sonrió.- ahora es tu turno, hijo.-el niño la tomó y, mientras reíamos todos, se distinguía una graciosa melodía.
Así pasaron los minutos y las personas que entraban en la tienda sólo podían mirarnos y sonreír. Todo iba genial, el Tío George, como me había pedido lo llamase, era increíble, y ese niño, con los minutos, fue cambiando su actitud hasta convertirla en alegría, lo cual, me hacía sentir bien. Al llegar mi madre a donde estábamos, agradeció con mucha educación al igual que yo, y nos dirigimos a pagar aquellos vestidos que llevaríamos. Justo antes de salir, despedí con mi mano al Tío George y a aquel niño, cuando recordé que no sabía su nombre, pero era demasiado tarde para preguntar pues, habíamos salido de la tienda.
A la noche, justo después de que llegara mi padre, le mostramos nuestras compras y nos hizo modelarlas. Reímos mucho en ese momento porque mi padre hacía caras graciosas cuando miraba lo hermosa que se veía mi madre.
 
Un par de días después acompañé a mi madre a la cafetería por la mañana. Estaba un poco aburrida así que cerré mis ojos por un momento, recordando uno de los muchos sueños en el lago que tenía cuando era más pequeña. Al abrir mis ojos me di cuenta de que me había quedado dormida pero, recuerdo mi sueño. Estaba en una especie de jardín con grandes árboles y flores, a mi lado aquel chico, que siempre me acompañaba en mis aventuras en el lago, me tomaba de la mano mientras caminábamos. Llegamos hasta una banca, alejada de todo y todos, como si fuera sólo para él y para mí, y simplemente, nos sentamos. No hicimos nada más que sólo permanecer ahí, en silencio, mirando como los rayos de sol tocaban suavemente el césped a nuestros pies mientras me recostaba en su pecho y rodeaba con un brazo mis hombros. Después de tantos años ese sueño volvía a mí para hacerme recordar lo maravillosas que eran esas aventuras junto a él, y  sin más, me di cuenta de que no quería olvidar eso. Tenía que hacer algo para que se quedaran los recuerdos cerca de mí. Salí corriendo hacia mi mochila que colgaba de un perchero al fondo de la cafetería y tomé mi cuaderno especial y mis lápices. Regresé a la mesa donde se encontraba mi leche con miel y comencé a dibujar.
Así pasó toda la mañana hasta que era hora de irnos  a casa para prepararnos. Mi padre ya nos esperaba así que, me duché rápidamente y coloqué el vestido que días atrás había comprado con mi madre. Minutos después estábamos todos listos así que nos dirigimos caminando hacia Strawberry Field. Hoy sería la fiesta que se llevaba a cabo cada verano en los jardines. Era mi momento preferido del verano.
Mis padres tomaban mis manos mientras observábamos a la banda del Ejército de Salvación. Mi padre me cargó en sus brazos para ver mejor y después continuamos nuestro camino. Justo delante de nosotros se encontraba un niño que extrañamente me parecía familiar. Este saltaba de arriba a bajo y gritaba agitado.
Niño: Mimi, vamos. Vamos a llegar tarde.- suplicaba mientras intentaba no salir corriendo.
Sólo pudimos reír por esto y es que, en realidad, amábamos el festival. Creo recordar a ese niño... claro! es el mismo que estaba en la tienda aquel día y ella es la señora que tan amablemente me alagó. Sonreí y entré con mis padres a Strawberry Field, donde todo era perfecto. Había música, dulces, y niños con su familia disfrutando ese hermoso día. Mi madre había donado los postres, así que todas las personas se acercaban a felicitarla. A lo lejos vi llegar a los Kingsley, y por supuesto, a Keyla, corrí y nos saludamos como siempre. Nuestros padres se sentaron juntos en una mesa donde conversaban y nos cuidaban, mientras tanto Key y yo jugábamos con los demás niños a cualquier cosa.
Era un día perfecto hasta que caí rendida. Ya no quería jugar más pero Keyla no quería descansar, así que  decidí buscar un lugar bajo un árbol para sentarme unos momentos. Cuando al fin lo encontré, descubrí que había un pequeño camino totalmente cubierto de hojas varias. Mi curiosidad superó a mi cansancio y comencé a descubrir a donde me llevarían. Metros más lejos intentaba encontrar cualquier cosa para ubicar el camino de regreso, un árbol diferente a los demás, unas pequeñas flores junto a aquella rama extraña, entre otras tantas que permitieron que no me perdiera. Estaba a punto de dar marcha atrás y regresar con mis padres, pues parecía imposible encontrar algo más que no fueran árboles y hojas. Hasta que la vi....
Ahí, a un par de metros, estaba una banca vieja rodeada de flores y árboles que formaban un pequeño prado alrededor de ella. Era totalmente pacífica. Perfecta para tal vez tomar una siesta, pero recordé que mis padres se preocuparían mucho si volviera a desaparecer así que, gracias a un collar de pequeñas esferas color perla, marqué el lugar por donde había venido. Cada pocos árboles enterraba una esfera a un centímetro  de la superficie, justo para verla cuando volviera a regresar. Eso sólo serviría por un par de veces mientras observara claramente el camino hasta ese lugar mágico. Esperaba que eso funcionara, y  si no, volvería a buscarlo.
No estaba segura de como había llegado de nuevo a ese árbol que al principio me pareció buena idea para descansar. Dejé una última esfera bajo aquel árbol y después me dirigí por un pastelillo esperando que nadie hubiera notado mi ausencia. Y al parecer, así era, pues, al llegar con mis padres, me recibieron alegremente. Pasó el resto del día hasta que era hora de irnos a casa, no sin antes prometer a la señora Pitts que volveríamos al día siguiente a ayudar con la limpieza.
Cuando llegamos a casa, subimos directamente a nuestras habitaciones exhaustos. Me coloqué la pijama y desempaqué las cosas que había guardado esta mañana en mi mochila. Al sacar mi cuaderno vi que se encontraba en la página en la que había hecho el dibujo de mi sueño y ni yo misma lo podía creer...... era el mismo lugar que encontré en Strawberry Field.
Aún no estoy segura si fue coincidencia o si realmente algo extraño sucedía conmigo pero lo que si es seguro... nunca lo habría descubierto de no ser por ese Festival que tanto me encantaba.
 
_______________________________________________________________________
 
Hola! regresé, y ahora con una buena noticia :D  se acabaron los capítulos en los que no pasa nada interesante .____. y se vienen unos que, según mi mejor amiga y su estricta crítica, son especialmente buenos. Así que sólo espero que ustedes piensen lo mismo :B
Mil gracias por leerme! se que esto no empezó bien pero sé que les encantará en el futuro >u< cuidense mucho! C:
 
                                            Con Cariño,
                                                                 Cynthia Lennon x3

 
 


3 comentarios:

  1. A mi me han encantado todos estos capítulos, son tan tieeeernos (ya lo había dicho pero quería volverlo a decir)

    Como que esta vez John y Melody ya no se reconocieron, más bien, Melody no reconoció a John. O:

    Ya quiero leer los próximos capítulos>:3. Sube pronto:3. Saludos:3.

    ResponderEliminar
  2. Bueno, a mi me sigue gustando como cuando me contabas tus planes y capitulos del fic *W* me recuerda a antes cuando hablabamos horas de eso y era genial, y todo sigue genial, me gusta como escribes y adoro a John y melody

    ResponderEliminar
  3. Aaaaawww que tierno espera MOTHER OF Narración o____o jaja en los 10 capítulos que llevo de mi fic nunca narre tanto como tu ^^ tienes talento :D

    ResponderEliminar